Saltar al contenido
946 953 037Nueva sede en Bilbao · Damos servicio en toda Bizkaia4,7sobre 132 reseñas en Madrid
Elegir bien

Seguridad en ventanas: por dónde se entra de verdad

Casi nadie entra rompiendo el cristal: se entra haciendo palanca en la esquina de la hoja, en cuatro segundos y sin ruido. Qué lo impide de verdad, qué es marketing y por qué la manilla con llave puede ser un problema.

· 9 min de lectura · Tu Ventana Bilbao

Puerta de entrada de vivienda en una fachada de ladrillo, a nivel de calle

La seguridad de una ventana se vende casi siempre como una lista de accesorios, y se compra casi siempre por el motivo equivocado. Vamos a empezar por cómo funciona de verdad una entrada forzada, porque de ahí sale todo lo demás.

Cómo se entra por una ventana

Puerta de entrada a nivel de calle. En planta baja y primera es donde tiene sentido el herraje reforzado y el vidrio laminado.
Puerta de entrada a nivel de calle. En planta baja y primera es donde tiene sentido el herraje reforzado y el vidrio laminado.

Romper un cristal hace mucho ruido, deja restos y obliga a meter el brazo entre bordes cortantes. Es lento y llamativo, así que no es lo habitual.

Lo habitual es hacer palanca. Se introduce una herramienta plana entre la hoja y el marco, a la altura del herraje, y se fuerza. En una ventana con herraje básico, los bulones son cilindros lisos que se limitan a apoyarse en su cajetín, y al deformar la hoja unos milímetros se salen de su alojamiento. La hoja se abre entera, en silencio, en cuestión de segundos.

Todo lo que sirve de verdad va dirigido a impedir eso.

Lo que sí funciona

Bulones antipalanca en el herraje

Son bulones con forma de seta o de hongo en lugar de cilíndricos. Al girar, entran en su cajetín y quedan enganchados por debajo de la cabeza: cuanto más se fuerza la hoja, más agarran, en lugar de escaparse.

Es, con diferencia, la medida más eficaz por euro invertido. Y lo importante es cuántos y dónde: no basta con uno. Lo razonable es repartirlos por todo el perímetro, y especialmente en las esquinas, que es donde se hace palanca.

Vidrio laminado de seguridad

Dos lunas pegadas con una lámina de butiral. Al golpearlo, los trozos se quedan adheridos a la lámina y no se abre un hueco limpio: hay que insistir mucho, con mucho ruido, para hacer un agujero por el que quepa un brazo.

Conviene distinguir dos cosas que se confunden. El laminado de seguridad de uso —un 3+3, por ejemplo— evita que el vidrio se convierta en cuchillas si alguien cae contra él, y es lo que interesa con niños. Para retrasar una intrusión hacen falta laminados específicos, con más láminas, y eso se pide expresamente.

Refuerzo de acero en la hoja

Es el mismo refuerzo que evita que la hoja se descuelgue con los años, y de paso es lo que impide que se deforme al hacer palanca. Sin él, el perfil cede y los bulones dejan de trabajar por buenos que sean.

Que la ventana esté bien ajustada

Poco glamuroso y muy eficaz. Una hoja mal regulada tiene holgura, y la holgura es por donde entra la herramienta. Un herraje bien ajustado deja la hoja apretada contra las juntas en todo el perímetro y no da margen para meter nada.

Lo que se vende como seguridad y aporta poco

La manilla con llave

Es lo que más se pide y lo que menos hace frente a una intrusión. Impide que la manilla gire desde dentro, pero quien fuerza desde fuera no está girando la manilla: está sacando los bulones de sus cajetines. Con manilla con llave y herraje básico, la ventana se abre igual.

El «vidrio antirrobo» sin más especificación

Los vidrios de seguridad frente a intrusión están clasificados por norma en niveles de resistencia. Un presupuesto que ponga «vidrio de seguridad» sin decir la composición ni la clase no está diciendo nada comprobable. Pide la composición exacta.

Las persianas, como medida principal

Una persiana bajada disuade y estorba, y eso ya es algo. Pero una persiana de lamas de aluminio corriente se levanta o se rompe sin gran dificultad, y además genera una falsa sensación de seguridad que hace que se descuiden las demás medidas. Existen persianas con dispositivos antilevantamiento, y esas sí suman.

Qué poner según dónde vivas

Acceso elevado sobre unos escalones. La altura no protege: lo que decide es si el hueco es alcanzable desde fuera con una escalera o desde un tejadillo.
Acceso elevado sobre unos escalones. La altura no protege: lo que decide es si el hueco es alcanzable desde fuera con una escalera o desde un tejadillo.
SituaciónQué recomendamos
Planta baja o entresueloBulones antipalanca en todo el perímetro y laminado de seguridad
Primera planta con acceso desde tejadillo o marquesinaLo mismo que en planta baja
Ventana accesible desde terraza comunitariaBulones antipalanca; laminado si además hay niños
Corredera elevable a jardínBulones, laminado y dispositivo antilevantamiento de la hoja
Piso alto sin acceso exteriorHerraje estándar. Aquí la seguridad está en la puerta, no en la ventana
Unifamiliar aisladaPerímetro completo de planta baja reforzado, y valorar la puerta de entrada

Lo decimos también al revés, que es lo que casi nadie dice: en un cuarto piso sin acceso desde fuera, pagar herraje reforzado en todas las ventanas es dinero que no aporta. Ese presupuesto rinde bastante más en el vidrio o en el cajón de persiana.

Cuánto cuesta

Pasar de herraje estándar a herraje con bulones antipalanca en todo el perímetro suele suponer entre 40 y 90 euros por hueco. El laminado de seguridad, entre 30 y 80 euros por hueco según composición.

En una planta baja de seis huecos, hablamos de unos 400 a 900 euros de diferencia sobre el presupuesto base. Es de las mejoras que más tranquilidad dan por lo que cuestan, y de las que menos se ofrecen si no las pides.

Lo que hay que pedir por escrito

  1. Marca del herraje. Los fabricantes serios tienen nombre y catálogo.
  2. Número de puntos de cierre por hoja, y cuántos de ellos son antipalanca.
  3. Dónde están situados: si están solo en el lado de la manilla, no cubren las esquinas.
  4. Composición del vidrio, con espesores y láminas. No «vidrio de seguridad».
  5. Si el refuerzo de acero está incluido en las hojas que lo necesitan.
  6. Si la corredera lleva dispositivo antilevantamiento.
  7. En costa, si los herrajes llevan tratamiento anticorrosión. Un herraje agarrotado no cierra bien, y una ventana que no cierra bien no es segura.

En resumen

  • Se entra haciendo palanca en la hoja, no rompiendo el cristal.
  • Lo que funciona: bulones antipalanca repartidos por el perímetro, vidrio laminado, refuerzo de acero y un herraje bien ajustado.
  • La manilla con llave sirve para que un niño no abra. Frente a intrusión aporta poco, y en un incendio puede ser un problema.
  • Refuerza planta baja, primera y cualquier hueco accesible. En un cuarto piso, ese dinero rinde más en el vidrio.
  • Pide marca de herraje, número de puntos y cuántos son antipalanca. Sin eso no hay nada que comparar.

Sobre esta guía

Eduardo, fundador de Tu Ventana

Escrito por el equipo de Tu Ventana y revisado por Eduardo, fundador ·

Lo que hay aquí sale de 30 años midiendo, fabricando e instalando carpintería exterior, primero en Madrid y ahora también en Bizkaia. Las cifras técnicas son las de las fichas del fabricante y se pueden contrastar; cuando algo depende de una convocatoria o de una norma, va con su fuente enlazada.

¿Ves algo que no cuadra con tu experiencia o con la fuente? Escríbenos a info@tuventanabilbao.es y lo corregimos. Y si tu vivienda está en Madrid, te atiende Tu Ventana Madrid.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

Las que más nos llegan sobre este tema, contestadas en corto.

¿Por dónde se entra normalmente por una ventana?

Haciendo palanca en la esquina de la hoja con una herramienta plana, no rompiendo el cristal. Romper hace ruido, deja restos y es lento. Con un herraje básico, al deformar la hoja unos milímetros los bulones se salen de su alojamiento y la ventana se abre en segundos y en silencio.

¿Sirve de algo la manilla con llave?

Frente a una intrusión, poco: quien fuerza desde fuera no está girando la manilla, está sacando los bulones de sus cajetines. Sirve para que un niño no abra. Y tiene una contrapartida seria: en un incendio, una ventana bloqueada con la llave guardada es un problema grave.

¿Qué son los bulones antipalanca?

Bulones con forma de seta en lugar de cilíndricos: al girar quedan enganchados por debajo de la cabeza, así que cuanto más se fuerza la hoja, más agarran. Es la medida más eficaz por euro invertido, y lo importante es cuántos hay y dónde, sobre todo en las esquinas.

¿El vidrio laminado impide que entren?

Lo retrasa mucho, porque no se puede hacer un agujero limpio de un golpe. Conviene distinguir el laminado de seguridad de uso, que evita cortes si alguien cae contra el vidrio, del laminado antiintrusión, que lleva más láminas y hay que pedir expresamente.

¿Hace falta reforzar las ventanas de un cuarto piso?

Si no hay acceso desde fuera, no: ese presupuesto rinde mucho más en el vidrio o en el cajón de persiana. Refuerza planta baja, primera y cualquier hueco accesible desde una terraza, un tejadillo o una marquesina.

¿Cuánto cuesta añadir seguridad a una ventana?

Pasar a herraje con bulones antipalanca en todo el perímetro suele suponer entre 40 y 90 euros por hueco, y el laminado de seguridad entre 30 y 80. En una planta baja de seis huecos, unos 400 a 900 euros sobre el presupuesto base.

Tu caso

¿Y en tu vivienda?

Cuéntanos los huecos y te damos precio por escrito, con el desglose. Sin esperar a que pase un comercial, y sin compromiso. O llama al 946 953 037.

Sin compromiso. Te respondemos en menos de 24 horas laborables y no cedemos tus datos a nadie.

¿Hablamos de tus ventanas?

Vamos a tu casa, medimos y te damos un precio cerrado. Si no te encaja, no pasa nada: la visita no cuesta nada y no te compromete.

Respondemos en menos de 24 horas laborables